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Las leyes anti ladridos, la aplicación de la ley y las cortes judiciales

Todo lo crees que sabes está mal

Los ladridos crónicos son una de esas cosas de las que piensas que sabes todo pero lo que crees saber es equivocado. Por ejemplo, puedes asumir que si el perro de tu vecino ladra sin control y tu calidad de vida, tu salud y el bienestar de tu familia son destruidos, piensas que puedes ir a la policía local o a la perrera municipal a solicitar ayuda para tu tormento.

Después de todo tu eres la victima, ¿no? Tu vecino es el necio que no quiere tomar responsabilidad por su animal. Por estas razones piensas que las autoridades de seguro van a hacer algo para ayudarte, y obligarán al dueño para que corrija a su perro, ¿no?

No, probablemente no. La realidad es que el sistema legal parece que se ha empeñado para hacer entre difícil e imposible que puedas hacer algo, o que siquiera puedas usar los recursos de la ley para obligar a tu vecino a responsabilizarse de su perro. En vez de ponerse de tu parte contra el abuso de tu vecino, vas a descubrir que el sistema va a proteger los derechos del dueño del perro, y trabajaran para bloquear cualquier intento para resolver el problema.

Todos aquellos que antes de encontrar este sitio pidieron asistencia a la policía y a control animal ya saben de que se trata. Las autoridades te ponen cualquier tipo de obstáculo en tu camino. Para esos que escuchan esto por primera vez, se que puede ser difícil de creer y siento mucho ser el que dé la noticia. Es simple: cuando estás envuelto en una situación con un vecino que tiene un perro que ladra demasiado, el sistema legal se opone a ti, la víctima. Esto no significa que no puedas perseguir la posibilidad de acabar con tu problema por medios legales, pero necesitas saber que si sigues este camino vas nadando contra corriente.

Otra parte de nuestro sitio La raíz del problema de la epidemia de ladridos y la causa de todos los problemas relacionados con perros en América, explica como es que el sistema legal se pone a favor de los causantes del problema en vez de estar a favor de las víctimas del abuso. La sección que estas leyendo no discute el origen o la solución del problema perruno. Esta sección simplemente se dirige hacia leyes relacionadas con ladridos y te dice como el sistema legal procesa quejas de perros ladradores, de esta forma puedes planear tu estrategia inteligentemente para terminar con tu crisis. Si quieres aprender como es que el sistema legal se ha degenerado, hasta el punto de corromperse, lee la sección mencionada arriba.

Una historia personal en Santa Rosa

Hace un tiempo necesitaba ayuda para lidiar con un vecino que se negaba a aquietar a su perro. Llamé a la sociedad protectora de animales en Sonoma county, la cual, en ese tiempo, manejaba quejas relacionada con animales en el lugar donde vivía., santa Rosa, California. Hablé con una mujer que me dijo que no había nada que control animal pudiera hacer, a menos que mandara quejas por escrito de gente de al menos tres casas vecinas.

"Mire", le dije, "Los vecinos no van a escribir las cartas, y por cierto, ¿para qué las necesita?

"Debemos tener las cartas porque necesitamos pruebas de que es cierto que el perro esta ladrando. Usted podría ser un vecino vengativo poniendo un reporte falso."

El perro estaba ladrando mientras hablábamos así que le pregunté si podía oírlo por el teléfono, dijo que podía, "Pero", dijo, "¿Cómo sé que es el perro del vecino al que estoy oyendo?"

"Bueno, ¿y porqué no viene usted a verlo por sí misma?", dije, "el perro nunca está callado por mas de 5 minutos. No va a tener que quedarse aquí por mucho tiempo para empezarlo a oír, de hecho, le ladra a todo lo que ve, lo único que tiene usted que hacer es caminar por la banqueta y el perro le ladrara. Seguramente estará usted de acuerdo en que el perro le ladra a todo lo que ve excesivamente, venga y chéquelo por si misma."

"No podemos hacer eso".

"¿Por qué no?"

"No nos pagan adecuadamente para salir y escuchar perros que ladran."

"Está bien", dije, "con gusto le pagaré por su molestia".

"No podemos dejar que haga eso."

"¿Por qué no?

"No hay un mecanismo que le permita a nuestra agencia recibir dinero por algo como eso."

"Está bien", dije, "le pagaré a un oficial de control animal, persona a persona, para que después del trabajo venga, en su propio tiempo, a ser testigo de los ladridos."

"Tampoco podemos hacer eso."

"¿Por qué no?

"Los Oficiales de control animal no tienen permitido hacer eso."

"Bueno", dije, "¿y qué tal si contrato a un policía fuera de su trabajo para que venga y sirva de testigo?, ¿será eso suficiente prueba?

"No."

"Una persona puede ir a la cárcel de por vida por nada mas que la palabra de un oficial de la policía", dije, "¿está usted diciéndome que no podemos confiar en la palabra de un policía para decidir si un perro está ladrando o no?

"Lo sentimos mucho."

"Bueno, ¿y qué tal si contrato a dos oficiales para que verifiquen que el perro está ladrando?

"Tampoco aceptamos eso como prueba."

Le hice saber que uno puede poner a un ser humano en la silla por mucha menos evidencia que esa.

"Lo sentimos mucho", dijo ella.

Bueno, ¿y si contrato a algún miembro del consejo de la ciudad para que venga y cheque? ¿Y si traigo a cada uno de los miembros, al mayor, al obispo, al jefe de la policía?, ¿va a ser suficiente evidencia de que el perro está ladrando?

"Lo sentimos", dijo, "necesitamos las cartas de los vecinos."

¿Ves a que me refiero con que el sistema legal está contra la víctima?, como en la mayoría de los lugares, en Santa Rosa el perro del vecino puede pararse en la ventana de tu dormitorio ladrando día y noche. Las autoridades han establecido procedimientos tales que aunque el animal aúlle continuamente, puede ser imposible para ti probar a su satisfacción que el evento está pasando en realidad.

Las leyes anti-ladridos

Los ruidos perrunos están regulados en las ciudades o condados por la administración municipal. Por lo tanto teóricamente podríamos tener diferentes reglas al respecto, para ser aplicadas en cada lugar, cada ciudad y condado en el país, pero no es así. Al contrario, a través de la nación la mayoría de las leyes parecen ser las mismas.

La mejor forma de conocer las leyes antiladridos que se aplican en tu área es llamando a la oficina del alcalde del lugar, y preguntando quien maneja las quejas de perros ruidosos. Usualmente va a ser el Departamento de control animal y mucho menos frecuente el departamento de policía. Llama al departamento apropiado y pregúntales como puedes conseguir una copia de la ley. Asegúrate de tenerlo por escrito. Después lee el manual cuidadosamente, pero que nadie te diga lo que supuestamente dice.

La aplicación de las leyes anti-ruidos es vista por la mayoría de las agencias policíacas como de baja categoría y tareas de baja prioridad, cosas que deben ser evitadas. Por lo tanto en uno de esos pocos lugares donde hay leyes antirruidos que son aplicables, es común que los oficiales de la policía le den mala información a los ciudadanos que los llaman para pedir ayuda con un problema de este tipo, niegan la existencia de la ley o cambian lo que la ley dice exactamente. También puede que quieran mal orientarte acerca del reglamento de la aplicación del estatuto.

De esa forma, los elementos de la policía a menudo mantienen a los quejosos completamente ignorantes de sus derechos de acuerdo a la ley y previenen tener que asistir a la escena de este tipo de crimen, que ellos ven como indigno de su atención. Así que obtén una copia de las leyes locales, léela cuidadosamente y asegúrate de entender lo que dice antes de que te acerques a las autoridades. Este consejo se aplica a cualquier tipo de problema de ruidos que tengas. Lo que la experiencia me ha dejado: cuando se trate de denuncias por ruido, nunca confíes en un miembro del cuerpo policiaco para decirte lo que la ley dice. Consigue una copia y léelo tu mismo.

Te darás cuenta de que la mayoría de las leyes anti ladridos fueron escritas con la intención de que no se pudieran aplicar. Y en esos raros lugares donde hay leyes que sirven, a menudo las autoridades encuentran excusas para no reforzarlas.

Lo mas probable es que en tu pueblo existan lo que llamo leyes que rigen las viviendas múltiples, es un tipo de ordenanza como la que mencionamos pero es inaplicable. Sin embargo solo sabrás exactamente si llamas a Control animal o a quien sea que tenga control sobre el asunto. Por tu propio bien te deseo que tengas algún tipo de ley que funcione en el lugar donde vives. Pero supongo que si estas en perrosladran.net es porque no hay leyes que te ayuden.

Las leyes que regulan viviendas múltiples

Mientras lees te darás cuenta de que algunas veces me refiero a las leyes de viviendas múltiples (en plural) y otras veces las cito como singular. Esto es porque hay variaciones en este tipo de leyes entre lugares, pero hay un dos que son las mismas en un par de cosas claves.

Todas ellas tratan de intimidar y disuadir a las victimas del abuso, primero escribiendo leyes inaplicables y luego poniendo una serie de requisitos a cumplir en los hombros de las victimas.

Las leyes de las viviendas múltiples, como la de Santa Rosa, dicen que antes de que las autoridades consideren tomar acción legal en contra del vecino irresponsable, la victima debe hablar con el vecino acerca de los ladridos, después debe escribir una carta de queja y poner una demanda en contra del dueño del perro. También debe recopilar datos necesarios para probar el caso, debe conseguir un testigo que quiera testificar en contra del dueño del perro y ­ esta es la peor parte- debe convencer al menos dos de sus vecinos para hacer lo mismo. (Para un total de tres viviendas). Esa cantidad de leyes ordenan que la víctima deba organizar el vecindario e iniciar una cruzada legal en contra del vecino y por lo tanto iniciar un pleito desagradable con el que a la larga consumirá demasiado de su tiempo, de su energía y por supuesto será un verdadero dolor de cabeza.

Como te puedes imaginar, las consecuencias de ser forzado a iniciar ese tipo de relación con la persona que vive a un lado es muy desanimante. Como un fiscal veterano dijo:" Cada vez que un vecino reporta un problema de ladridos al cuerpo policiaco se empieza una pequeña guerra". Estas "pequeñas" guerras pueden volverse terroríficas y muy peligrosas.

Incluso si nunca has experimentado esto por ti mismo, sabrás intuitivamente que habrá problemas si empiezas una campana de acciones legales en contra del dueño de un perro. Por esto es que deseas evitarlo tanto como te sea posible, y así es como los otros vecinos se sienten, esta es la razón por la cual no quieren unirse contigo en el esfuerzo. La realidad es que debes intentarlo con cautela, serás afortunado si encuentras a alguien que esté dispuesto a comprometerse al tipo de procedimiento legal que manda la ley. La gente rara vez está dispuesta a enredarse en algo como esto, sin importar cuán severo sea el problema de ladridos.

Y ese es el fin del asunto, sin otras dos viviendas que se junten contigo estás en terrenos insondables, contemplando la completa inutilidad de una ley inaplicable. Algunos lugares tienen versiones de estas leyes en la cual las autoridades van a tomar acción legal en contra del dueño irresponsable si dos casas deciden unirse y hacer algo al respecto.

Las leyes que se refieren al ruido son las únicas ordenanzas criminales en existencia que requieren más de un quejoso, solamente si hay dos o mas se hace algo al respecto. Se obliga a la victima a realizar una larga lista de quejas y seguimiento de acciones antes de aceptar proceder en contra del perpetrador. Las autoridades se envuelven en prácticas ilegales, negando al ciudadano víctima de abuso su protección en las bases de que si no hay dos vecinos que tengan el mismo problema no se hace absolutamente nada.

Uno de los aspectos más diabólicos de estas leyes es que muchas de estas no especifican si es ilegal o no tener un perro vicioso que ladra en exceso y está haciéndole la vida imposible al vecindario. La ley dice que si personas de dos o tres viviendas presentan la queja , pasando por todo el arduo trabajo de recopilación de datos y etc., a veces, solo a veces, en más o menos un año algún juez escuchará el caso, y su señoría decidirá si en realidad los ladridos del perro son ilegales, o no.

En otras palabras, de acuerdo a las leyes de las viviendas múltiples el ladrido de un perro es excesivo solo si el juez dice que es excesivo y es ilegal solo si el juez dice que es ilegal.

Nótese que estas leyes dicen que los ladridos crónicos de un animal son ilegales solo cuando el juez lo dice, no se establece ningún estándar, no hay nada que diga cuántos ladridos son aceptables y cuántos son ilegales. El código no dice que "x numero de ladridos es demasiado, por lo tanto está en contra de la ley si dejas que tu perro ladre x cantidad."

Al fallar en establecer un estándar y una forma de reforzar esta ley, la autoridades han legalizado el ruido que viene de la casa de un vecino, esta acción te roba cualquier protección legal y eleva a tu vecino con el perro escandaloso a un estatus donde está por encima de la ley y no sujeto a responsabilidad o culpa alguna.

Como consecuencia de esta falla en la ley, tu vecino puede dejar que sus perros ladren todo el día y toda la noche sin parar, cada día y cada noche, desde la salida del sol hasta su puesta sin miedo a que los agentes intervengan. No tiene que dejarte dormir nunca jamás, puede dejar que sus perros ladren hasta que estés idiotizado por la fatiga y gritando histérico. Puede hacer que sus perros ladren hasta que el cansancio y el estrés arruinen tu matrimonio, puede hacer que tus hijos reprueben en la escuela por fatiga crónica. Esa es la forma en la que estas leyes funcionan. No es lo que pudiéramos llamar una ley que apoye a la víctima.

Tu vecino puede destruir tu vida de forma ilimitada con la condición de que la forma en que lo haga sea a través de la voz de su perro. No hay límite en lo que puede o no puede hacerle a ti y a tu familia. El sistema está estructurado de tal forma que legalmente es prácticamente imposible hacer algo al respecto.

Esas son las malas noticias. Ahora déjame darte un poco de esperanza antes de darte las otras malas noticias.

He oído rumores de que hay lugares donde hay reglas anti-ladridos que se pueden reforzar. He oído que la gente en esos lugares solo tiene que llamar a las autoridades para que el problema sea resuelto rápidamente. Desafortunadamente ninguno de esos rumores han sido realidad cuando los he investigado, honestamente no creo que un lugar tal exista. Pero quien sabe, quizás existe, y quizá eres uno de los pocos afortunados que viven allí. Con eso en mente, no solo des por hecho de que en el lugar donde vives las leyes son iguales. Lee tus leyes locales tú mismo y ve lo que dicen.

También, algunos quejosos consiguen gente de otras casas que se unan con ellos, durante los años le he pedido quizá a dos docenas de vecinos y nunca me fue posible convencerlos de unirse a mi causa, claro que donde he vivido no ha sido solo cuestión de reclutar a un vecino, sino a dos. Basado en esas experiencias debo decirte que tus oportunidades son pocas.

Sin embargo uno nunca sabe y quizá tú puedas hacerlo, especialmente si tienes relaciones amistosas y de apoyo con alguno de tus vecinos cercanos y estos están sufriendo también por el ruido. Desafortunadamente va a tomar un largo tiempo para que tu caso sea escuchado por una corte y el dueño del perro es libre de dejar que su perro ladre todo el tiempo. Por esta causa es extremadamente común que el problema continúe, incluso cuando el juez ha dado un veredicto en contra del dueño del perro. Lo malo es que tu relación con él se va a poner muy fea, muchísimo antes de que todo el problema sea resuelto. En teoría, incluso con el montón de tonterías que la ley te obliga hacer, puedes ganar el caso. Y al final tendrías por fin un premio muy merecido: algo de tranquilidad después de tanto esfuerzo aplicado.

Las leyes y la queja de una única víctima

Las leyes de una única víctima obligan a las victimas del abuso a ser incluidas en la mismas leyes mencionadas arriba, sin embargo si de hecho hay procedimientos legales en el lugar donde vives que incluyen una sola víctima, actuando sola, puede que se logre hacer algo.

Desgraciadamente es muy raro el lugar donde hay leyes de este tipo, así que si vives allí eres muy afortunado.

El problema con las leyes para una sola víctima es que el quejoso enfrenta mucho de los mismos peligros y obstáculos que los quejosos de viviendas numerosas enfrentan. Las leyes que requieren a un solo quejoso es muy posible que tiendan a brindar resultados a la víctima, pero no es posible que esa sea la solución a la epidemia de ladridos puesto que aun si esa ley fuese aplicada muy poca gente está dispuesta a iniciar acción legal en contra de un vecino.

Leyes de Disrupción de la tranquilidad

Si donde vives no tienes una ley de viviendas numerosas puede que la ley en efecto sea una que se refiera a la disrupción de la tranquilidad.

Estas leyes apenas pretenden prevenir ladridos crónicos. La finalidad consiste simplemente en hacer ilegal que un perro ladre todo el tiempo, sin parar.

Dentro de estas leyes, la gente tiene permiso de mantener perros que ladran con frecuencia asombrosa. Solamente es ilegal tener un perro ruidoso si el dueño le permite que ladre de forma continua por más de cierto número de minutos seguidos.

Por ejemplo, en muchos lugares darle permiso al perro de ladrar como loco es solamente ilegal si lo hace por más de veinte minutos consecutivos. Si el perro se queda callado por más de sesenta segundos durante ese periodo de tiempo el conteo se inicia de nuevo y el perro puede ladrar sin parar por otros veinte minutos sin que la ley haya sido violada.

El número de minutos que el perro tiene permiso de ladrar varía de lugar en lugar con cada ciudad decidiendo el limite. Sin embargo es usual que sea alrededor de veinte minutos.

Bajo estas circunstancias si tienes dos o tres vecinos que tienen perros escandalosos vas a escuchar el sonido de un perro ladrando una vez cada cuarenta y cinco segundos, veinticuatro horas al día y legalmente hablando no hay nada que puedas hacer.

Como puedes observar las leyes de disrupción de la tranquilidad no son exactamente la solución a tu problema.

Tienes todavía una esperanza. Hasta este momento he escrito sobre las leyes anti ­ ladridos que están incluidas en el código penal, sin embargo puede que tengas una oportunidad de obligar al vecino para que calle a su perro usando las leyes civiles.

Por favor nota: en algunos Estados los términos leyes civiles y cortes civiles no son usados. En estos lugares se les da otros nombres, sin embargo por falta de una mejor solución usaré esos términos para indicar la rama no penal o criminal del sistema judicial, la cual se dedica a la emisión de mandatos y la solución de cuestiones generales de que le pertenece a quien.

Leyes Criminales contra Leyes civiles

Hay dos tipos de leyes: penales y civiles. A grandes rasgos, una ley penal se supone que debe protegernos en situaciones donde estamos siendo víctimas de alguna persona que se está comportando maliciosa o irresponsablemente. Estas leyes son apoyadas por la policía quienes toman la iniciativa y hacen el esfuerzo necesario para acabar con ese problema. Control Animal es considerado una parte del cuerpo policiaco también.

Las leyes civiles están diseñadas para arreglar pleitos entre personas: cuando una persona piensa que la otra le debe dinero o tiene alguna obligación legal con él, la cual no está siendo cumplida. Estas leyes son aplicadas por el individuo que siente ha sido engañado. Dentro de esta ley la persona que cree que ha sido timada debe tomar la iniciativa, hacer todo el trabajo, pagar lo que sea necesario para mover su caso en corte civil donde la disputa va a ser asentada por un juez.

Cuando estás siendo víctima porque tu vecino se niega a tomar responsabilidad de su perro, claramente esto no puede ser reconocido como un pleito, el problema no es la diferencia de opinión entre individuos, tampoco es alguien que se niega a cumplir con un contrato. En este caso una persona está siendo víctima de otra que se está comportando irresponsable o maliciosamente. Por lo tanto debería ser tratada por medio del código penal.

Un ciudadano no debería intentar corregir el comportamiento criminal de un vecino por medio de una corte civil. Sin embargo muchos de los códigos penales son tan impracticables que la gente está siendo forzada a tomar acción legal por medio de las cortes civiles, en un intento por resolver el problema de los ladridos.

Buscando justicia por medio de una corte civil

El propósito de las cortes civiles es proveer a los ciudadanos con un foro en el cual las víctimas pueden demandar para tener compensación por heridas o perdidas financieras que sufrieron como resultado de la mala conducta del demandado. Sin embargo, cuando el perro del vecino ladra crónicamente no quieres ser compensado económicamente por tu sufrimiento, solo quieres que los ladridos se acaben para que tu problema se termine, y quieres que se resuelva pronto. Pero desde el día en que llenes los documentos legales requeridos, va a llevar algo entre dos meses o dos años para que el caso entre a corte civil, dependiendo de donde vivas.

La exposición a los ladridos crónicos de un perro por un largo periodo de tiempo puede hacer un daño irreparable. En dos meses un matrimonio puede terminarse, niños cansados pueden reprobar en la escuela, se pueden perder oportunidades y problemas de salud o adicciones se pueden generar. Claramente el movimiento lento de una corte civil no es la solución rápida necesaria para proteger a las victimas del daño continuo que una crisis de ladridos causa.

Además de la espera para llegar a corte, probablemente ya ha pasado un largo periodo de tiempo en el que tratas de resolver el problema de otra forma. Después de todo nadie va y empieza una demanda civil desde el primer día que un perro empieza a ladrar. Seguramente ya pasaste meses esperando que el dueño del perro se haga cargo del problema, seguido por meses de pleitos con la ciudad, tratando de que tomen acción. Para el momento en que finalmente caes en la conclusión de que a la ciudad realmente no le interesas, te percatas de que existe una opción civil, pero para el día en que llenas los papeles y esperas tu día en corte has sufrido el problema ya por mucho tiempo.

Arreglar un problema de ladridos crónicos por medio de una corte civil es cansado, lleva mucho tiempo y no asegura que el problema se resuelva, especialmente un problema de ladridos pequeño. Algo más, el grado del problema debe ser muy alto antes de que sea al menos considerado para proceder legalmente.

En cualquier caso a lo mejor no te es posible resolver el asunto por medio de una demanda. Si no tienes mucha salud, careces de los medios o estás en un trabajo donde tu horario está muy apretado, para ti, arreglar todo por medio de un mecanismo civil puede ser un imposible.

Aparte de que debes lograr que acepten tu caso, vas a tener que contratar a un abogado. Y al final todo te va a costar más de lo que puedes pagar. De hecho pagarle a un abogado para que maneje tu caso en corte puede ser un dolor de cabeza y quizás mas caro que simplemente vender tu casa y mudarte, especialmente si tu vecino es agresivo y adora los problemas.

Para peores tú debes llevar las pruebas de tu caso. El juez va a basar su veredicto más que nada en cuántos testigos tienes, desafortunadamente los testigos no quieren aparecerse en corte civil o en ninguna otra corte donde tengan que testificar acerca de un caso como este, sin ellos vas a estar en una mala posición.

Si todavía tienes dudas sobre cuan extremadamente cerrados son los testigos de ruidos abusivos ve a Noticias de las excusas que el sistema legal da. Lee las dos cosas que han pasado en Nahant Massachussets, en donde por mas de un año un pequeño grupo de ciudadanos víctimas sitiaron a los jefes de la ciudad, tratando de encontrar un poco de ayuda en contra de dos Golden Retrievers extremadamente ruidosos. Sin embargo el juez tenía las manos atadas porque ninguno de los quejosos quería aparecer para testificar en corte.

Incluso con testigos listos para dar testimonio vas a encontrar tu camino lleno de obstáculos, es común para el quejoso traer testigos de que el perro ladra todo el tiempo, solo para encontrar un igual número de testigos traídos por el dueño del perro diciendo que el perro nunca ladra, nunca jamás.

Tristemente entre peor es tu situación es menos probable que vayas a tener resultados, ya sea por medios penales o civiles. ¿Por qué? Porque usualmente las situaciones más horribles son cuando casi todos tus vecinos tienen perros ruidosos. Por razones obvias ninguna persona que tenga un perro ladrador va a aceptar aparecer en corte para testificar en contra de otro vecino que tiene un perro igual. Así es como las cosas suceden: entre peor sea tu problema hay menos probabilidades de que el sistema legal te ayude a encontrar una solución.

Para peores, entre más gente demandes menos credibilidad tienes. Alguien que demande a su vecino una y otra vez llega un punto donde el juez asume que el problema real es el demandante: un tipo imaginando problemas donde no los hay. Tu credibilidad se va a acabar con el juez mucho antes de que ganes suficientes casos para vivir tranquilo, esto es si estás en un absoluto infierno de ladridos, rodeado por vecinos irresponsables e ignorantes. Por esta razón es muy poco probable que la corte civil sea productiva.

Cualquiera que haya tenido la experiencia te dirá que abrirte camino por medio de disputas legales es brutal psicológicamente, molesto incluso bajo las mejores circunstancias, y con un poquito de mala suerte puede continuar indefinidamente. Aparte de la posibilidad de una violenta retribución, una guerra en pequeño o una venganza de parte del vecino al que demandas. Puedes de pronto encontrarte en una situación en la que el vecino te pone una contra demanda, y si llegara a ganar, tu familia carecería de un dinero muy necesario en los años por venir.

No importa como lo pongas, el remedio civil es una opción pobre. Solo demandar a una persona te va a llevar tiempo, si haces múltiples demandas puedes estar seguro de que tu vida va a transformarse completamente. Tu tiempo, tu atención y tus relaciones van a estar dominadas por la misión que te has puesto.

El colmo sería que cuando finalmente llegues a corte te enteres de que el juez posee un perro así y simplemente descarte tu caso, dejándote peor que antes.

Un oficial de la corte me dijo sobre un evento similar en San Francisco en el cual estuvo presente. Parece ser que un hombre viviendo en la ciudad tenía un vecino cuyo perro defecaba frecuentemente en su puerta de entrada y ladraba sin misericordia. Como en muchos lugares, el código penal de san Francisco es inútil cuando se trata de leyes anti-ladridos, por esto me imagino que ninguno de los oficiales asignados al caso hizo nada al respecto.

Desesperado por un poco de silencio, el hombre se acercó a la corte superior de San Francisco buscando silenciar al perro. Solicitó exposiciones de sus vecinos por escrito, recopiló información y puso una cámara de seguridad en su techo para juntar datos electrónicos de las actividades del perro. Mandó los papeles, se echó el gasto encima, soportó la ansiedad y las noches sin dormir, esperó su día en corte. Todo fue una experiencia emocionalmente traumática y muy costosa, sin embargo el día llegó, la corte dio un veredicto en contra del dueño del perro.

Antes de que te pongas a aplaudir el final feliz, piensa en lo que he dicho en esta sección sobre como lidiar con dueños de perros con problemas de ladridos crónicos, esta es gente que piensa solo en sí misma, son hostiles y necios. El dueño del perro ignoró la orden de la corte , la víctima regresó a la corte superior a pedir a las autoridades que se hiciera algo en contra del vecino, solo para que le dijeran que la corte estaba muy "ocupada" para envolverse. Por lo que sé el perro todavía sigue ladrando.

No hay duda, forzar a las víctimas de ruido para que resuelvan sus problemas con el vecino por medio de cortes civiles hace más daño que bien. Quizás tanto daño como las leyes de las que hemos hablado antes.

Sin embargo, contra todos los obstáculos, algunas almas valientes logran eventualmente forzar a los vecinos a mantener callados a sus perros por medio de cortes civiles. Y en ausencia de leyes penales que funcionen, la corte civil puede ser tu mejor apuesta. Uno de los enlaces en este sitio Buscando una solución por medio del tribunal o corte civil, explica como está dividida la corte y te da información necesaria para encontrar un abogado y empezar tu demanda. Además sugiere algunas estrategias legales que pueden permitirte enseñarle al dueño del perro una buena lección sin tener que llegar a la acción civil.


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